martes, 16 de septiembre de 2008

Desprenderse

Hace poco un amigo después de una dura jornada de copas me dijo que no aspiraba a aguantar a la gente porque ni siquiera se aguantaba a él mismo. Y es que no hay nada como 14 horas bebiendo intermitentemente para ver todo con la mayor claridad. Pues sí, resulta que un día descubres que a aquella persona que ha estado ahí siempre y sin duda has reconocido como incondicional, no la aguantas, te saca de tus casillas y en algunos momentos llegas a odiarla por existir. Pero no es eso lo que me preocupa, sólo me parece una manifestación de algo mayor, de algo que ni puedo ni quiero bautizar aún. Porque yo no me conozco a mí mismo, ¿alguien me puede decir cómo es en realidad? Eso sí, sin miedo a hacer el ridículo con su descripción. Pues no, raro es el día que no me sorprendo y me odio un poquito más por ser como soy, también hay veces que me recorre el cuerpo un hilo de orgullo y por dentro suena un olemiscojones, pero no recuerdo cuando fue la última vez.
Un día te llega un tío con cara de haber descubierto el opio en ese momento y te habla de Maslow y su pirámide tan socorrida hoy en día, pero a mí me parece que es más sencillo, simplemente es que uno está cansado.
Empiezas por no soportar a tus amistades de siempre y les exiges que piensen como tú o estén a tu altura. Como si uno hubiese llegado muy alto… Tampoco pretendo eximir de culpa a éstos, que hay gente mú apretá que hablan a voces sin decir nada y que se creen con la razón allá sentados en el centro del mundo. Ves defectos en todo el que te rodea y piensas que si aquellas personas que están lejos viviesen en tu calle serías la persona más feliz a este lado del Guadalquivir. El problema es que ellos están en tu misma situación y para 15 días que os vais a ver meten en la maleta su mejor cara.
Ahora viene el amor. Yo empiezo a dudar de si quiero a esa persona el mismo día que la conozco. A partir de ahí todo es cuesta abajo. Eso sí, todo lo hago por su bienestar y su felicidad. Por su bien prefiero no hablarle de las cosas que me molestan, por ella analizo las connotaciones de cada palabra que le voy a decir y la mañana después de planear una navidad en Laponia y de hacer 50 kms para comprar condones te dice que piensa que si seguís juntos no vais a ser felices y que es mejor cortar ahora que estáis a tiempo. Entonces es cuando te das cuenta de que llevas meses pegando brochazos de tonos pastel a tu relación y que esa persona no te conoce y tú de ella aseguras poder escribir 3 tratados. Tururú corneta.
Creative Commons License
El gorrión quebrantahuesos by Manuel C is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.