jueves, 30 de octubre de 2008

Responsabilidad empresarial

Quién piense que ésto es un artículo de derecho laboral en la pequeña y mediana empresa está muy equivocado. El asunto de éste es muy diferente, aquí lo que se habla es de la responsabilidad que se supone deben tener los empresarios para con sus trabajadores.

Y es que desgraciadamente en muchas ocasiones nos encontramos con empresarios que utilizan su más o menos merecido imperio para compensar otras carencias que pueden tener en su vida. Si dar órdenes le gusta pienso que a todo el mundo imagínese si a esto unimos creerse con el permiso de vivir en un nivel económico no acorde con la realidad de su negocio. Entonces es cuando nos encontramos con “pobreticos” que mientras le están instalando faldones por valor de 9.000 euros a su minitanqueta BMW , despiden a un trabajador que cobra 1000 brutos alegando motivos coyunturales. Esta crisis va a acabar con nosotros sollozan frente a su pupilo en un despacho que aún conserva las esquineras protectoras de las miniobras de arte colgadas. Así es como se hunden las PYMES y otras más creciditas que ya se suponían salvadas de “éstas desgracias”. Porque no nos engañemos, quién mantiene un negocio en pié son sus trabajadores y el “vamos a arrimar el hombro un poco entre todos” tiene el límite de las fuerzas de aquellos que prestan su hombro evitando otro remedio peor. Pero al final los costaleros se cansan, desfallecen y el santo que llevaban en volandas no sé como se las apaña pero siempre encuentra donde agarrarse.

Responsabilidad. Cuando en una comida de empresa caben todos los trabajadores en un salón, cuando se conoce el nombre de cada trabajador de memoria y se les llama por sus apodos, cuando el ámbito laboral se mezcla con el personal… Entonces ese empresario está obligado a luchar por la estabilidad de sus trabajadores y anteponerlos a cualquier contratiempo aunque le cueste el dinero o su negocio. Nadie trabaja por distracción y aquello de que el trabajo dignifica a la persona está muy bien para soltarlo en una entrevista de trabajo. Cuando uno se levanta todos los días así llueva o truene es porque necesita ese dinero y cuando se plantea el despido de un trabajador se tiene su vida sobre la mesa.

martes, 14 de octubre de 2008

Cuanto te odio...

Si existiesen instrumentos para medir estas cosas me gustaría saber si he sufrido más odio del que he causado o viceversa. Pues sí, el odio existe y no siempre es malo. Sin ir más lejos hasta que no he odiado a mis parejas no he estado seguro de mi amor hacia ellas.

Se puede querer tanto a una persona como para llegar a odiarla.

Pero si estoy seguro de esta aseveración aún más lo estoy de que alguna mujer me ha odiado por existir. Tanto para bueno como para malo. Y es que aunque esté ya muy manido y suene a tópico, la línea entre el amor y el odio es muy fina. Entonces es cuando obviamos nuestra infidelidad odiando a la persona cómplice del pecado o cuando odiamos a nuestra desinformada amada por comenzar una relación con otro más espabilado. Odiar es fácil, odiar es bueno si nos hace actuar. Sólo tenemos que analizar ese maldito odio y alimentarlo pues será la gasolina de la relación y el día que no te odie será porque no me importas.

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El gorrión quebrantahuesos by Manuel C is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 España License.